Provincia v/s Santiago

Hola, hoy les quiero hablar de las diferencias entre Santiago y Provincia.
Cuando llegué como una provinciana cualquiera a esta ciudad, tenía claro que iban a existir diferencias entre mi ciudad natal y la capital, pero nunca pensé que la wea iba a ser tan diferente.
Existen las diferencias banales y otras ridículas. Las primeras, consisten en esas weas con las que uno se sorprende cuando llega a la capital, pero que para el santiaguino promedio son intrascendentes, porque como ha vivido en el hoyo toda la vida, no sabe apreciar todo lo que tiene.
Las diferencias ridículas, son aquellas weas de las que se preocupa el santiaguino adinerado para resaltar entre sus pares y demostrar que es mejor.
En esta entrada me pretendo explayar un poco sobre algunas de las diferencias que he notado desde que vivo aquí.
Banales:
- Comida a domicilio:
Ya lo había comentado antes, pero esta wea es un beneficio que sólo se obtiene cuando uno se viene a Santiago. Es maravilloso poder flojear y pedir cualquier tipo de comida a la puerta de tu casa y en una ventana razonable de tiempo.
La gente de regiones, estamos acostumbrados a que nuestras únicas opciones delivery son: Sandwich, sushi, comida china y Pizza.
Acá hasta hay delivery de Mcdonalds!!!!
Que injusta es la vida.

- Supermercado:
Esto es algo que me encanta. Hay mil millones de supermercados, los cuales tienen gran cantidad y variedad de productos. Si eres celiaco, intolerante a la lactosa e insulinorresistente (todo al mismo tiempo), seguramente vas a poder encontrar por lo menos un producto rico que puedas comer.
La wea que más me gusta es que puedo pedir el supermercado a domicilio y no perder tiempo en ir para allá, acarrear bolsas, etc.. (Soy más cómoda que la chucha, pero prefiero estar flojeando que en el super.)
- Salud:
Acá siempre están los mejores médicos (aunque los odie), siempre vas a tener mejor atención en santiago que en cualquier otro lugar.
Lamentablemente, un bono en la capital es bastante más caro que un bono en provincia y si te vas a atender en una clínica de renombre, la wea es más cara todavía.
- Mall:
La cagó la cantidad de mall que hay. Lo mejor, es que puedes pillar todas esas cosas lindas que aparecen en la publicidad de las casas comerciales, que al parecer nunca llegaron a regiones.
Lo que me parece curioso, es que ciertas tiendas dividen las cosas que tienen según la ubicación del mall en que se encuentran. Mientras más cuico, ropa más linda y más ordenada.

- Cultura:
La cultura es algo que escasea en regiones. Son bien pocos los conciertos gratuitos o las obras de teatro que se pueden ver. Sin embargo, acá la oferta es demasiado amplia y puedes elegir cualquier wea que se te antoje. Siempre va a haber algo entretenido para ver o hacer.
- Panoramas:
Si te aburres un fin de semana en Santiago, es porque eres un pajero que no quiso salir de la casa. La cagó la cantidad de cosas que puedes hacer. Escalar algún cerro, ir al planetario, salir a comer, ir a algún parque, fantasilandia, salir a recorrer. Las ofertas son infinitas, a diferencia de las que tenía yo, que eran ir al mall 1, mall 2, mall 3, UDEC, Chela. Hay siempre miles de panoramas, ya sean pagados o gratis.
- Tiempo de respuesta:
Como Santiago es Chile, acá está todo. Si compras algo por Internet, te llega uno o dos días. Si quiere hacer algún reclamo, puede ir directo al lugar donde se quiere quejar, porque todas las empresas tienen alguna sucursal en santiago.
A parte, acá la gente está acostumbrada a hacerlo todo rápido, entonces siempre las cosas van a tardar menos.
Puede sonar muy Carmela de mi parte sorprenderme por todas estas cosas, pero de verdad que me encanta poder tener tantas posibilidades.

Ridículas
- Vocabulario
La gente habla diferente según en qué sector de Santiago te encuentres. O sea gaia!! no se te vaya a ocurrir usar palabras tan corrientes como:
1) Cenar: la gente fina le dice comer.
2) Enterito: Esas weas que se ven lindas pero que son un webeo para ir al baño, se le dice enterizo. Igual la gente linda no caga, así que no deben tener problema usando esta prenda.
3) Falda: Que atroh, la wea se le dice pollera, así demuestras que tienes más glamour. Las faldas son para las weonas del liceo po gaia.
La conclusión de esto, es que la gente no sabe cómo diferenciarse y tratan de hacerlo con weas amorfas. Cualquier new rich puede tener un Range Rover, pero jamás podrán tener la clase de las familias de elite santiaguinas.
- Apariencia
Aunque me oponga a lo que voy a escribir, la apariencia es importante. Si quieres ser exitoso no puedes verte mal.
No es raro ver que las mujeres andan con carteras de lujo como si nada, hartas joyas, bien peinadas y arregladas aunque se estén cayendo las palomas asadas. La gente en la capital se preocupa mucho por las apariencias y no va a temer en juzgarte por ello. Uno de los primeros comentarios que me hicieron cuando llegué, fue que me tenía que empezar a vestir ad hoc con la gente que me juntaba, porque podía pasar vergüenza si no me adaptaba.
Al principio, creí que estaban exagerando, pero la verdad, es realmente así.
Un día, antes de bajar de peso, fui a una disco cuica y fui sin arreglarme porque pasamos después de un evento de la oficina. Yo estaba chata porque la wea estaba llena de pendejas cuicas de colegio católico curadas como wea moviendo el poto al primer zorrón rucio de la Adolfo que apareciera. Intenté bailar, pero de repente apareció un weón curado que me miró con cara de asco. Quiero pensar que me estaba pasando rollos, pero la verdad es que me miró fijamente y pude saborear su disgusto al verme. Obvio que me sentí como la tula, aunque el pendejo en realidad vale callampa.
A medida que fui bajando de peso, la gente me empezó a tratar mejor, a decirme que me veo más linda y eso también aumentó mi confianza. Es increíble como se te abren las puertas cuando te ves bien. Pero en mi ciudad, jamás nadie me había dicho nada, ni me había hecho sentir mal por mi apariencia.
Cabe destacar, que yo no bajé de peso por razones estéticas sino que de salud, sentirme fea en la capital no tuvo nada que ver.

- Mimetización:
Me he dado cuenta que todas las personas finalmente se visten igual, actúan igual y se empiezan a preocupar por weas en vez de vivir. No es raro ver a las pendejas uniformadas con zara o forever 21 o picadas a Vesta Lugg, al final, al tratar de diferenciarse con tonteras terminan siendo todos iguales.
Es imposible no contagiarse de repente con la frivolidad del santiaguino cuico, pero lo importante es siempre mantener las raíces y sentirse orgulloso de dónde vienes y de la persona que eres. Jamás permitas que ningún weón picado a zorrón te pase a llevar y aprovecha de cagarte de la risa de las weas que son capaces de hacer los de la raza cuica.
Chao.
(la verdad no releí la entrada antes de publicarla, porque estoy en horario laboral. Sorry, not sorry)
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