XOXO

Hola, sé que he estado bastante desaparecida. Pero todo tiene un motivo.
He aprovechado este tiempo para estar mejor conmigo misma, tomar decisiones y concentrarme en todos los desafíos que tengo por delante.
He andado bastante desinspirada con la escritura, tengo tantas cosas en mente que el blog tiene última prioridad. No voy a contar nada hasta tener todo 100% asegurado, porque me carga yetar las cosas, pero pronto les voy a decir qué es lo que estoy tramando.
Netflix, hace un mes y medio decidió apoderarse de mi ser y aislarme del mundo real. La cagó como uno puede olvidarse del mundo con una aplicación tan simple como esta, de hecho, creo que es uno de los mejores inventos de la humanidad después de la penicilina, el chocolate, el yoghurt, la pizza y la Cocacola. (Quien me conoce tiene claro que la hipérbole es parte de mi ser).
En mi ignorante juventud, hace algunos años atrás, salió una serie que yo consideraba inferior. No podía entender cómo la gente de mi edad podía interesarse en algo tan superficial como un grupo de pendejos ricachones de Nueva York que se meten todos con todos, se ven influenciados por una culiá que siembra la cizaña, anda cahuineando y deja la cagá cada vez que publica algo en su blog. Si no sabe de qué serie estoy hablando, se trata de Gossipgirl.
No sé si me creía muy bacán, "ruda" (del tipo delineador negro) e inteligente para ver una cosa así en mi juventud o ahora soy más tonta que antes y ya no me importa ver series superficiales. Yo creo que era más la segunda opción, porque puta que era weona cuando chica.
Un día cualquiera llegué a mi casa chata de la pega y con ganas de relajarme y me atreví. Puse en Netflix el capítulo 1, eso dio paso al episodio 2 y luego la temporada 1 ya era historia. El vicio de Gossipgirl me había consumido por completo. Se convirtió en un must tener un vaso de bebida y un chocolate (sin azúcar) a mi lado para un momento de relajación junto al sonido de un "Your one and only source into the scandalous lives of Manhattan´s elite". Llegué a ver tantos capítulos, que Netflix paró mi reproducción y me preguntó si aún estaba viva.

Me empecé a involucrar en la wea, a sentir desprecio, pena, amor, empatía entre otros sentimientos por algunos personajes, defendía a mis favoritos y hasta empecé a pensar como uno de ellos. Me ponía de mal himor cuando no alcanzaba a ver el capítulo o los ojos se me empezaban a cansar. (Estoy loca y qué tanta wa?)
Como una fashion blogger frustrada, me deleitaba con cada atuendo de Blair Waldorf y alucinaba mirando el nivel de opulencia al que podían llegar estos pendejos de 17 años, los problemas que tenían, sólo comparables con los de Luksic. Me enamoré de su trama putaza, llena de triángulos, cuadrados y círculos amorosos.
En resumen, debo decir que es una serie a toda raja. Que si se cree superior intelectualmente para ver algo así, le quiero informar que está equivocado y que debería darle una oportunidad. De hecho, creo que mi adicción nunca había sido tan grande, quizá sólo puede ser superada por Dr House y casi igualada por Dexter.
Algunas de las cosas que aprendí de Gossipgirl:
1- Ser millonario es bacán

2- Mientras más hijo de puta seas, mas plata vas a tener

3- No hay que sacar ninguna carrera para triunfar

4- Dorota rules

5- No es necesario agarrar ni un puto cuaderno ni en el colegio ni en la universidad

6- Si no eres del la alta sociedad siempre vas a ser discriminado

7- Puedes ser un pan de Dios, pero si llegas al Upper east side te vas a convertir en el peor hija/o de puta del planeta.

8- Un examen de ETS es un must

9- Blair y chuck son bacanes y nadie me convencerá de lo contrario.

10- Tienes que tener una mirada sexy y decir "I´m Cuck Bass" para triunfar.

11- La calzas no son pantalones

12- Es necesario tener limusina
Con este post, empiezo a dejar atrás mi adicción y a tratar de seguir mi vida como una persona normal, aunque me duela. No sea prejuicioso y póngale play, no es una serie sólo para mujeres.
XOXO
Chao
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