No soy el Grinch, sólo soy honesta.
Se acaba el año y el pajerismo invade mi ser. Lo único que quiero es viajar para navidad y que se acabe el año.
Como les conté un par de entradas anteriores, este fue un año diferente que marcó mi vida y todas las experiencias intensas que pasé durante este año me han desgastado más que cualquier cosa.
Desde que vivo aquí, me es necesario escaparme cada cierto tiempo a algún lado, ya sea Valpo, Casa papá, casa mamá o viaje su escapada romanticash. Santiago muy grande será, pero cada cierto tiempo me desespera y necesito escapar.
Navidad es la excusa perfecta, veré a mi papá, hermanos,abuelas y amigos y además podré salir de esta ciudad tan estresada.
El caos navideño alimenta más mi estrés de fin de año y me empelota ver a las viejas en el mall llenas de bolsas, mañioas y peleando por conseguir el juguete deseado. Cada vez que voy al mall en esta fecha me acuerdo de la mamá de Malcom, esta situación reduce el sentimiento que provoca la navidad para en mi.
No me voy a hacer la cínica ahora, diciendo que los regalos no importan, porque me encanta recibir regalos y tener una fecha especial para recibirlos es bacán. Pero encuentro que ya la gente se está excediendo.
No soy católica y no les voy a vender la pomá de que la navidad es un momento de reflexión y de celebración de la llegada de Jesús, pero a mi parecer navidad es la excusa perfecta para disfrutar con tus seres queridos, conversar con los que hace tiempo no conversas y compartir con las personas que consideramos importantes.
La culpa de todo esto la tiene el puto viejo pascuero. Este wn me cagó la infancia. De partida te frustra no poder llegar a verlo nunca, por más que aguantes el sueño toda la noche. Te hace feliz si te trae las cosas que quieres y te entristece si no te trae la Barbie Novia tamaño real que todas las navidades pedías. La verdad es, que jamás se debería ilusionar a los niños con estas mentiras, porque ellos creen que el viejo pascuero es millonario y puede cumplir todos tus deseos y nunca se te pasa por la cabeza que los que te regalan las cosas son tus papás.
Mis pobres viejos se sacaron la chucha trabajando para poder pagar mi educación y más encima se ven presionados por una ilusión de un viejo culiao de que tenían que regalarme todo lo que quería, por el simple hecho de que me había portado bien.
Estamos mal enfocados. No tiene nada de malo que los niños sepan que el mérito de los regalos que les llegan en navidad es de sus papás y/o familiares, que se esforzaron para darles un regalo con cariño. El contexto del regalo queda a criterio suyo,puede ser religioso o por tradición de celebrar esta fecha año a año, no tiene nada de malo.
En resumen, usted puede elegir si regalar o no esta navidad. Pero no sea un aweonao mal humorado que anda peleando en el mall por el estacionamiento o conseguir los regalos prometidos. No hagamos que esta fecha (religiosa o no) sea algo desagradable, sino que sea una instancia para compartir, comer rico y regalonear a los viejos, abuelos, primos, hermanos, sobrinos etc.
Esta es mi primera navidad como trabajadora y por primera vez me pude rajar para comprarle regalos a mis familiares. Para mi, es una forma de agradecerle a todos lo buenos que han sido conmigo y por todo el apoyo que me han dado, ya sea en la U, en el trabajo o en la vida en general.
No sea aweonao, páselo bien, no le mienta a los niños y que tengan una muy feliz navidad!!!
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